Viajes en grupo · Clubes y sociedades

Organizar el viaje anual del club de golf sin que se te vaya el año en ello

Sois treinta y pico, con hándicaps de 5 a 30, y la mitad contesta al grupo de WhatsApp cuando ya has cerrado.

En casi todos los clubes de España el viaje anual lo organiza la misma persona.

Nadie la eligió. Se ofreció un año, salió bien, y desde entonces es suya. Llega septiembre, alguien pregunta en el bar que dónde vamos este año, y ahí empieza otra vez.

Si eres tú, ya sabes lo que viene. Pedir presupuestos, hacer la lista, perseguir los pagos, montar los partidos y aguantar al que se apunta en octubre y se cae en abril.

Y lo haces entre tu trabajo y tu vida, sin cobrar nada. Que el viaje del club salga adelante un año detrás de otro no es suerte ni inercia: es alguien echándole horas que no ve nadie.

Por qué organizar el viaje anual del club de golf no se parece a montar una escapada con cuatro amigos

Con cuatro amigos, el viaje se decide en una cena y se cambia por WhatsApp la semana antes.

Con treinta socios no hay cena, ni hay reunión, y cada decisión tiene treinta opiniones que te llegan de una en una y en distintos momentos del día.

Pero la diferencia de verdad es otra. No es tu cuadrilla. Son gente con la que juegas todos los sábados y con la que te vas a cruzar en el putting green durante los próximos diez años.

Un viaje con amigos que sale regular se cuenta con gracia. El viaje del club que sale regular se cuenta durante doce meses.

Por eso el que organiza no está buscando el viaje más barato. Está buscando que no haya nada que contar.

Cuántos sois decide el viaje antes que el destino

Esta es la parte que casi nadie mira primero, y es la que manda sobre todo lo demás.

Un campo suelta salidas cada ocho o diez minutos. Treinta y dos jugadores son ocho partidos, y ocho partidos son más de una hora de tee ocupado sin que entre nadie más.

Muchos campos no dan eso un sábado. Te lo parten en dos franjas separadas, o te mandan la mitad al hoyo 10, y entonces tienes dos viajes distintos dentro del mismo viaje: los que acaban a las dos y los que acaban a las seis.

La salida al tiro, con todo el grupo saliendo a la vez desde tees distintos, arregla eso de golpe. También es lo que más se parece a cerrar el campo, y no se pide en marzo para mayo.

Es la misma lógica de cómo se piden los tee times en los campos con nombre, solo que multiplicada por el tamaño del grupo.

Así que la primera pregunta no es dónde. Es cuántos sois y cuántos van a jugar de verdad.

Hándicaps de 5 a 30 en la misma lista

En un club el abanico es enorme. Está el que juega el circuito y está el que saca los palos tres veces al año, y los dos han pagado lo mismo.

Lo que suele funcionar es no repetir formato tres días seguidos. Stableford individual el primer día, parejas a mejor bola el segundo, y algo más relajado el último.

El que va justo de juego aguanta una tarjeta. Tres no. Y cuando deja de disfrutar, lo nota todo el autobús.

El orden de los campos también pesa más de lo que parece. El recorrido duro entra mejor el primer día, con el grupo fresco y con ganas. Dejarlo para el final, con las piernas ya gastadas, es donde se tuerce el ambiente.

Va en la misma línea de lo que contamos sobre los grupos con niveles muy distintos: el viaje lo recuerda bien todo el mundo o no lo recuerda bien nadie.

El dinero y la lista que se mueve

La parte que más quema no es el precio. Es la lista.

Se apuntan treinta y ocho, pagan veintidós, y en febrero aparecen cuatro más que dan por hecho que todavía hay sitio. Mientras tanto las habitaciones y las salidas están bloqueadas a nombre de alguien.

La lista que no tiene fecha de cierre se mueve hasta el día antes de salir. Y el que acaba cuadrando las cuentas de los que faltan eres tú.

Un precio por persona cerrado desde el principio, con el suplemento de habitación individual dicho en voz alta, quita la mitad de las conversaciones incómodas. La otra mitad la quita saber qué pasa exactamente si alguien se cae en marzo.

De dónde sale y dónde se infla ese número lo desglosamos en cuánto cuesta un viaje de golf en grupo.

Y los que no juegan

En un viaje de club siempre hay parejas que vienen y no tocan un palo, y a veces son más de las que esperabas.

Si el hotel está metido en mitad de la nada, esa gente se pasa cuatro días esperando a que acabéis. Y al año siguiente, esa pareja no viene, y detrás de ella no viene el socio.

Elegir con eso en la cabeza cambia el hotel y a veces cambia el destino. Lo tratamos entero en el viaje de golf cuando la pareja no juega.

Septiembre es cuando se decide

Las juntas cierran el calendario del año siguiente en otoño, y los campos reparten sus bloques de grupo con mucha antelación.

El club que empieza a moverlo en enero para mayo no elige destino: elige entre lo que ha quedado. Suele ser el hotel de la segunda opción y el campo que era tercero en la lista.

Sobre por qué el mes se acaba eligiendo por la agenda y no por el sitio, hablamos aquí: la mejor época para un viaje de golf en grupo.

En las escapadas del año hay seis salidas con fecha cerrada, y varias funcionan bien para un grupo grande. Cádiz y Valderrama en mayo, con los campos a poca distancia unos de otros. Casa de Campo en marzo, cuando aquí todavía hace frío. El resto de destinos se monta a medida, porque no hay dos clubes que quieran lo mismo.

Lo que se puede quitar de encima el que organiza

Seguir siendo el que trae el viaje y dejar de ser el que persigue los pagos son dos cosas distintas, y se pueden separar.

Tú pones la lista, las fechas y qué queréis jugar. Nosotros pedimos las salidas, negociamos el hotel, montamos el orden de los campos y damos la cara si algo se mueve por el camino.

Y cuando alguien pregunte en el bar quién ha montado esto, la respuesta sigue siendo la misma de siempre.

Decidnos cuántos sois y qué semana tenéis pensada

Nos contáis el número de jugadores, el abanico de hándicaps y si vienen acompañantes. Os decimos qué salidas hay de verdad para un grupo de ese tamaño y cómo quedaría el viaje, sin compromiso.

Quiero la propuesta para mi club

← Volver al blog