Experiencias · Casa de Campo

Un viaje de golf con un profesional dentro del grupo

Cuatro días en el Caribe jugando al lado de David Vanegas. Veinte plazas, torneo final en Teeth of the Dog, y la primera vez que vuelves de un viaje de golf jugando mejor que cuando fuiste.

Vuelves del viaje con doscientas fotos y el mismo hándicap que tenías en marzo.

Lo has hecho tres o cuatro veces ya. Portugal, Andalucía, alguna vez algo más lejos. Campos buenos, cenas largas, mucha risa. Y de golf, lo de siempre: dos vueltas decentes, una para olvidar, y la promesa en la última cerveza de que el año que viene sí, que este invierno te pones en serio.

Y llega enero, y entre el frío y el trabajo la cosa se queda donde estaba. Entre otras cosas porque nadie te ha dicho nunca dónde se te van los golpes.

Este es un viaje distinto, y merece la pena que sepas que existe antes de que se llene.

Por qué de un viaje de golf normal vuelves igual

Porque juegas con los mismos de siempre. Y los mismos de siempre te dicen lo mismo de siempre: que levantas la cabeza.

Los golpes que pierdes no los pierdes en el swing. Los pierdes decidiendo. Eliges el palo que no toca, atacas la bandera cuando había que jugar al centro del green, intentas el golpe que sale una de cada diez y las otras nueve te cuesta dos.

Eso no se arregla con un vídeo de YouTube ni con una clase suelta en tu campo. Se arregla con alguien que va contigo dentro del campo, ve lo que haces antes de pegarle y te para.

Qué cambia cuando el profesional juega contigo

Del 25 al 29 de noviembre de 2026, veinte golfistas van a pasar cuatro días en Casa de Campo, en República Dominicana, con el colombiano David Vanegas. Se llama The Birdie Club Experience y es la primera edición.

David tiene catorce títulos internacionales, ha ganado en el Challenge Tour europeo y juega el Korn Ferry Tour, que es la antesala del PGA Tour. Y no viene a dar una clínica de una hora antes de la cena.

Viene a jugar. Los cuatro días. En tu grupo, en tu partido, y en la mesa de la cena.

Su método se llama Más Birdies, Menos Bogeys, que ya te dice bastante. No te va a reconstruir el swing en cuatro días, porque eso no se hace en cuatro días y él es el primero que lo dice. Te va a enseñar a jugar el swing que ya tienes sin regalar cuatro golpes por vuelta.

Nadie vuelve de un viaje siendo otro jugador. Se vuelve sabiendo por qué fallas siempre lo mismo.

Los campos: Teeth of the Dog y Dye Fore

Se juega en los dos grandes del resort, los dos de Pete Dye.

Teeth of the Dog es el número uno del Caribe y lleva medio siglo en las listas de los mejores del mundo. Siete hoyos pegados al mar, sobre roca de coral, con el viento decidiendo por ti. Ahí es donde se juega el torneo final del sábado, con tarjeta.

Dye Fore es el otro. Va por lo alto del cañón del río Chavón, con caídas de noventa metros al lado del tee. Ahí es donde David va rotando entre los grupos el viernes, hoyo a hoyo.

¿Y si no consigo que se apunte mi grupo?

Es la pregunta que más nos hacen, y aquí tiene buena respuesta.

Son veinte plazas y la mayoría va a ir por su cuenta o de dos en dos. Nadie llega conociendo a nadie. Al segundo día ya tienes con quién jugar los próximos cinco años.

Ese es el motivo real de que el grupo sea tan pequeño, por cierto. Si fueran sesenta, David no podría jugar con todos y acabaría siendo el profesional que saluda desde el tee de al lado. Con veinte, le toca a todo el mundo.

Y si sí que tienes grupo, mejor todavía. Venís los que queráis y os repartís por los partidos.

Los cuatro días, uno a uno

Se llega el miércoles 25 y hay cóctel de bienvenida esa noche.

El jueves son las clínicas con David por bloques: putt, approach, bunker, hierros y driver. Por la tarde, un torneo relajado para romper el hielo y que nadie llegue frío al fin de semana.

El viernes, Dye Fore con David dentro del campo. El sábado, el torneo final en Teeth of the Dog y la cena de premios en el Minitas Beach Club, con los pies en la arena. El domingo, desayuno y traslado al aeropuerto.

Las cuatro noches, todas las comidas con bebidas, el carrito y los traslados van dentro. Los vuelos van aparte, y de eso nos encargamos nosotros desde España.

Antes de apuntarte, tres cosas

La primera: hay tope de hándicap, 24. No está para dejar a nadie fuera, está para que cuatro días seguidos de golf vayan a un ritmo parecido y nadie se sienta incómodo. Si andas rondando ese número, escríbenos y lo miramos.

La segunda: si viene tu pareja y no juega, tiene su plaza con el alojamiento, las comidas y todo el programa social. Playa, marina, Altos de Chavón. Mientras tú estás en el campo, tiene su propio viaje.

La tercera: noviembre en el Caribe es de lo mejor del año, y es la primera edición. Veinte plazas por orden de llegada, así que las habitaciones se cierran mucho antes de que llegue la fecha.

Puedes ver el programa completo en la web oficial del evento. Y si prefieres que te lo montemos entero desde aquí, con los vuelos y lo que haga falta, para eso estamos.

Este es el viaje del que vuelves jugando mejor

Dinos si vas solo, en pareja o con parte de tu grupo, y te contamos si quedan plazas y qué te costaría todo desde España. Contestamos rápido, de persona a persona.

Quiero una plaza

Ver el programa completo del evento en Casa de Campo®

← Ver todos los viajes en grupo