Jugar al golf sobre un volcán: Lanzarote en noviembre
Manga corta cuando media Europa se congela, viento atlántico de verdad y un paisaje que no se parece a nada.
Noviembre. En la Península ya no se juega a gusto. Frío, campos embarrados, se hace de noche a las seis.
Y a dos horas y media de avión, en manga corta. Jugar al golf en Lanzarote en pleno noviembre es de esas cosas que, cuando las cuentas en el club, nadie se lo cree.
Un campo que no vas a olvidar
Lanzarote es negro. Roca volcánica, calles verdes que cortan contra la lava, el Atlántico de fondo. No hay otro sitio en Europa donde el golf se vea así.
Y el viento manda. No es un campo de dar vueltas tranquilo: es golf de verdad, con el viento atlántico obligándote a pensar cada golpe. Vuelves habiendo jugado, no habiendo paseado.
Golf en manga corta y sobre un volcán, mientras en casa raspan el hielo del coche.
El destino que también convence al que no juega
César Manrique dejó la isla llena de sitios que ver. Los Jameos, la Geria y sus viñedos en hoyos de lava, el Timanfaya. El que no coge los palos tiene isla de sobra.
Y se come de maravilla. Pescado fresco, vino volcánico, ese ritmo canario que baja las pulsaciones. Golf por la mañana, isla por la tarde.
Sin complicarte
Es España, así que ni cambio de moneda ni papeleos. Pero cuadrar vuelos baratos, el hotel bien puesto y los tee times para un grupo en temporada sigue siendo el trabajo de siempre.
Eso lo ponemos nosotros. Tú apareces con la bolsa y el bañador, porque en Lanzarote en noviembre las dos cosas hacen falta.
Escápate del frío con los palos
Dinos cuántos sois y qué fechas os van. Te montamos el viaje a Lanzarote entero y te pasamos precio sin compromiso.
Quiero jugar en manga corta